sábado, 22 de agosto de 2015

EL TANATOPRACTOR (Relato de 50 palabras)



Surcado por delgadas estrías, el rostro de María -más que los años transcurridos- delataba las huellas de su agonía interminable. El tanatopractor la recibió, y en silencio, se entregó con paciencia a su labor profesional. Una hora después, terminada su obra de arte, la expuso en un féretro de cedro. 

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